Iglesia de Wies, Alemania, 1745-1754

domingo, 28 de agosto de 2011

Otros Movimientos artísticos del siglo XIX

PRERRAFAELISTAS
La Hermandad Prerrafaelista (Pre-Raphaelite Brotherhood) fue una asociación de pintores, poetas y críticos ingleses, fundada en 1848 en Londres por John Everett Millais, Dante Gabriel Rossetti y William Holman Hunt. La Hermandad duró como grupo constituido apenas un lustro, pero su influencia se dejó sentir en la pintura inglesa hasta entrado el siglo XX.
Los prerrafaelistas rechazaban el arte académico predominante en la Inglaterra del siglo XIX, centrando sus críticas en Sir Joshua Reynolds, fundador de la Royal Academy of Arts. Desde su punto de vista, la pintura académica imperante no hacía sino perpetuar el manierismo de la pintura italiana posterior a Rafael y Miguel Ángel, con composiciones elegantes pero vacuas y carentes de sinceridad. Por esa razón, ellos propugnaban el regreso al detallismo minucioso y al luminoso colorido de los primitivos italianos y flamencos, anteriores a Rafael (de ahí el nombre del grupo), a los que consideraban más auténticos.
Su arte, fundado en la fidelidad a la naturaleza, no está desprovisto, sin embargo, de sensibilidad eminentemente intelectual; fue apoyado y estimulado por el teórico John Ruskin (1819-1900).

Art Nouveau (Modernismo)
Modernismo es el termino con el que se designa a una corriente de renovación artística desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX. Según los distintos países, recibió diversas denominaciones: Art Nouveau (en Bélgica y Francia), Modern Style (en Inglaterra), Sezession (en Austria), Jugendstil (en Alemania y Países Nórdicos), Liberty (en Estados Unidos), Floreale (en Italia), y Modernismo (en España e Hispanoamérica). Si bien existe cierta relación que los hace reconocibles como parte de la misma corriente, en cada país su desarrollo se expresó con características distintivas.Se distingue por su creatividad, el gusto por lo refinado, el deseo de salir de la realidad cotidiana y de conocer otras culturas y costumbres.
Todas estas denominaciones hacen referencia a la intención de crear un arte nuevo, llevando a cabo una ruptura con los estilos dominantes en la época, tales como el historicismo o el eclecticismo. Se trata de crear una estética nueva, en la que predominan la inspiración en la naturaleza a la vez que se incorporan novedades derivadas de la revolución industrial. Y así en arquitectura es frecuente el empleo del hierro y el cristal. Sin embargo, es igualmente una reacción a la pobre estética de la arquitectura en hierro, tan en boga por esos años.
En gran medida sus aspiraciones se basan en las ideas de John Ruskin y William Morris, que podemos resumir en democratizar la belleza en el sentido de que hasta los objetos más cotidianos tengan valor estético y sean asequibles a toda la población (socialización del arte), aunque sin utilizar las nuevas técnicas de producción masiva. El modernismo no sólo se da en las artes mayores, sino también en el diseño de mobiliario y todo tipo de objetos útiles en la vida cotidiana. A menudo los artistas modernistas son artistas "integrales", pues no sólo diseñan edificios, sino los muebles y otros enseres de uso diario. Así pues muchos arquitectos modernistas son también diseñadores, pues sus creaciones no se limitan al edificio en sí, dado que también elaboran su decoración y los utensilios que ha de contener. Consecuentemente se dio en arquitectura, pintura, escultura y en las artes decorativas (muebles, herrajes, lámparas, joyas, carteles, etc.).
Las características que en general permiten reconocer al modernismo decorativo propiamente dicho son:
La inspiración en la naturaleza y el uso profuso de elementos de origen natural pero con preferencia en los vegetales y las formas redondeadas de tipo orgánico entrelazándose con el motivo central.
El uso de la línea curva y la asimetría, tanto en las plantas y alzados de los edificios como en la decoración.
Una fuerte tendencia al uso de imágenes femeninas, las cuales se muestran en actitudes delicadas y gráciles, con un aprovechamiento generoso de las ondas en los cabellos y los pliegues de las vestimentas.
La libertad en el uso de motivos de tipo exótico, sean éstos de pura fantasía o con inspiración en distintas culturas, como por ejemplo el uso de estampas japonesas , que se ve en el gusto por la curva.

Simbolismo
Movimiento literario y artístico que apareció en Francia como reacción contra el naturalismo impresionista, el realismo y el cientificismo. Renunciando representar las apariencias, los simbolistas trataron de espresar la Idea, con lo que otorgaron un lugar importante a lo imaginario.
Gustave Moreau, Puvis de Chavannes, Odilon Redon y Eugène Carriere estuvieron en el origen de este proyecto y se comprometieron en una via idealista, al margen del arte oficial y de los impresionistas. El simbolismo no constituyó un movimiento delimitado. Se puede definir mas que por una orientación teórica unitaria, por la valoración de las individualidades y las obras: Félicien Rops, Fernand Khnopff, Arnold Böcklin, Ferdinand Holder, etc. Todos estos pintores se postulaban en contra del materialismo y el productivismo de la era industrial, asi como de la estética del naturalismo, y se orientaban hacia la perspectiva de un arte sin relación directa con la realidad. Proclamaban un lenguaje plástico a partir del cual explotaban las imágenes características del mundo de los sueños y de los mitos.

Los Nabís
Grupos de pintores que, animado por Paul Serusier e influido por Gauguin y por el simbolismo, comenzó a reunirse en París en 1889. Los artistas de este grupo, unidos sobre todo por lazos de amistad y de admiración mutua, solo tuvieron de verdad en común la denominación que ellos mismos se dieron (nabí significa profeta en hebreo). Además de Serusier hay que mencionar a P. Bonnard, E. Vouillard, M. Denis, F. Valloton, entre otros.
Su máxima ambición se cifró en devolver a la pinura una función decorativa, suprimiendo para ello el modelado y simplificando los tonos. Se inspiraron tanto en el sintetismo de Gauguin como en la estampa japonesa, en los prerrafaelistas ingleses como en la imaginería popular. Dado que cada uno de ellos tenía su propio temperamento, el movimiento nabí nunca fué una escuela, y cada uno de sus componentes siguió su propio camino, lo que no les impidió celebrar varias exposiciones colectivas.

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